OPETH (Madrid – Sala Heineken) – 08/12/2006.

Cuando se cumplía un año de su anterior visita, los suecos Opeth decidieron incluir una vez más en su actual gira la ciudad de Madrid, y la verdad es que la respuesta fue igual de buena, con gente procedente de la propia capital y venida de otros lugares. La sala que acogió el concierto, la misma que el año pasado, se quedó otra vez pequeña y dadas las malas condiciones de visibilidad del lugar, muchos de los que allí llenaban el recinto se tuvieron que conformar con solamente escuchar. Pero los que contamos con la suerte de poder ver a la banda, presenciamos de nuevo otra lección magistral de directo.

Aunque todos contábamos con la actuación de Amplifier como teloneros, la verdad es que desgraciadamente nos tuvimos que conformar (que no es poco, es este caso) con la descarga de Opeth como plato único de la noche. Parece ser que Amplifier tuvieron problemas con su autobús, lo que impidió a la banda inglesa llegar hasta Madrid y dar a conocer su directo ante la audiencia allí congregada. Como compensación, Opeth prometió hacer un concierto más largo en duración, hecho que, como vimos después, contribuyó a aumentar su leyenda de banda de impecable directo.

Debido a la comentada cancelación del telonero, tuvimos a Opeth en escena antes de lo previsto. De nuevo la batería venía a cargo de Martin “Axe” Axenroth, compañero de Mikael Akerfeldt  en Bloodbath, que sigue sustituyendo a Martín López al frente de las baquetas, aún no recuperado éste último de sus problemas. A pesar de la enorme calidad de Martín López, cierto es que su sustituto se comportó de intachable manera, capaz de conllevar toda la intrincada base rítmica que atesoran las canciones de Opeth,  más asentado con el resto de la banda. No menos acertados estaban los restantes miembros de la formación, perfectos intérpretes de sus instrumentos, pero a la vez entregados en ofrecer al público sus mejores dotes en vivo. De entre todos ellos vuelve a destacar la gran figura de Mikael Akerfeldt que, además de ser un descomunal vocalista tanto en las voces Death como en las voces limpias y un perfecto guitarrista, volvió a comportarse como el carismático frontman e indiscutible líder de su grupo que es. Una vez más se mostró muy comunicativo con los que allí estábamos, aunque su mensaje alguna vez se veía entorpecido por los gruñidos de un perturbado presente en la sala.

Arrancaron el show con “Ghost Of  Perdition”, un gran tema de su última obra, y a continuación viajaron al pasado de la banda con “When”. La respuesta del respetable fue inmejorable, disfrutando de las partes más líricas de las canciones y entregándose a las tempestuosas melodías de Death Metal de la formación sueca. El particular Metal progresivo de Opeth de canciones de larga duración nunca se hacía pesado y temas clásicos del grupo como “Bleak”, “Face Of Melinda” o “The Night And The Silent Water” arrancaron vítores y largos aplausos. Buena respuesta también tuvo otra de sus últimas composiciones, “The Grand Conjuration”, e incluso un tema más pausado como “Windowpane” arrancó una agradecida réplica. Un intenso “Blackwater Park” marcó el tema con el que el quinteto se retiró a los camerinos a descansar unos breves instantes.

Con un setlist más largo respecto al de otros conciertos de la presente gira, Opeth volvieron a aparecer con “Deliverance”, una auténtica tromba que puso el punto final a una descarga que dejó sin palabras a todos los que tuvimos la suerte de asistir a tan fabuloso espectáculo. Cada vez estoy más convencido de la grandeza que en todos los aspectos atesora Opeth, máxime cuando lo cimentan con directos como éste.

JAVIER Gª VILLARRUBIA
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