DEPECHE MODE (Madrid – Palacio De Los Deportes) – 06/02/2006.

Los años no pasan en balde, y mientras bandas longevas saben sacar partido a la experiencia que dan los años como es el caso de U2, bandas como Rolling Stones o Depeche Mode se arrastran por los escenarios, siendo una sombra de lo que fueron. Seguramente en el caso de Depeche Mode los estoy crucificando con mucha presura, pero sin duda ha sido debido al calentón que tengo por el aburrido concierto que dieron ayer en la capital madrileña.

Primero porque el nuevo Palacio De Los Deportes es el sitio más frío del mundo para un concierto, es más grande que una sala de conciertos con lo que te impide tener esa comunión y proximidad con la banda  y más pequeño que un estadio con la sensación que te da ver a un artista a cielo descubierto ante más de 50.000 personas, es decir tiene lo malo de ambas y lo bueno de ninguno.

Segundo porque ya con antelación se sabía el set list que el, ahora trío, iba a ejecutar al dedillo, que es el mismo que están tocando en toda la gira. Empiezan con una Intro para seguir con “A Pain That I’m Used To”; “John The Revelator”; “A Question Of Time”; “Policy Of Truth”; “Precious”; “Walking In My Shoes”; “Suffer Well”; “Macro”; “Home”; “I Want It All”; “The Sinner In Me”; “I Feel You”; “Behind The Wheel”; “World In My Eyes”; “Personal Jesus” y “Enjoy The Silence”. Primer bis: “Shake the Disease”; “Just Can’t Get Enough”; “Everything Counts”. Segundo bis: “Never Let Me Down Again” y se despiden con “Goodnight Lovers”.

Tercero por que hay que tener muy poca vergüenza para tocar canciones tan mediocres como “John The Revelator” y no hacerlo con “Nothing Is Possible” que es la mejor canción de su regular último disco “Playin The Angel”.

Cuarto, no se si debido a que dos conciertos seguidos en la capital hace que la banda se reserve un poco, el caso es que su música sonaba sin fuerza ninguna, casi sin sentimiento y exactamente igual en ocasiones que como suena en los discos, es decir, si el concierto es previsible porque sabes lo que va a tocar, el recinto es tan malo que ni ves ni escuchas y no aporta novedad alguna a como interpretas… ¿Para qué sirve un concierto?

Quinto. Incluso el día y la hora no fueron ni acertados. Un lunes no es día para un concierto y que el telonero empiece a las 20.30 (cuando los Lunnis ni siquiera se han ido ya a la cama) y la gente está saliendo del trabajo o en medio de los sempiternos atascos madrileños para acabar todo el show prácticamente a las 23.00… hizo que mucha gente se perdiera poder disfrutar de “The Bravery” y de excelentes temas como “Honest Mistake”.

Total, ya puedo morirme diciendo que he visto a Depeche Mode, pero poco más… no es un recuerdo que me lleve a la tumba, creedme.

DAVID BARRANTES ANDRADA.
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